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Reparación

Las reparaciones rutinarias también pueden exigir calibrar los sistemas ADAS

Un estudio británico, recogido por Faconauto, afirma que 79 de las 925 revisiones de ADAS sucedieron tras realizar algún trabajo que no estaba directamente asociado a una cámara o un radar.

Publicado: 27/10/2026 ·10:12
Actualizado: 27/10/2026 · 10:12
  • De los 79 casos tras trabajo rutinario, el 30,4% se produjo por intervenciones relacionadas con cajas de cambio, dirección, faros, radiadores o condensadores de aire acondicionado.

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Una vez reparado el vehículo, el trabajo del mecánico no ha finalizado. Y es que la creciente presencia de sistemas avanzados de asistencia a la conducción está ampliando el perímetro de operaciones que los talleres deben tener en cuenta tras intervenir en un vehículo. Así, después de poner la lupa en 925 consultas de calibración de sistemas ADAS, el 8,5% de todas ellas tuvo lugar después de una operación rutinaria en el taller. 

Es decir, no existió un accidente, ni una sustitución de parabrisas, una reparación de carrocería o el cambio de un componente de dicho ADAS. En total, 79 de las 925 consultas analizadas llegaron después de algún trabajo que, a priori, podría no asociarse directamente con una cámara o un radar. El estudio advierte expresamente de que la existencia de una intervención previa no demuestra que esta haya provocado el fallo, pero sí permite identificar situaciones en las que conviene comprobar el estado de los sistemas de asistencia antes de devolver el vehículo al cliente.

Este dato, recogido por Faconauto, procede del estudio Hidden ADAS Calibration Triggers 2026 de ADAS Line, elaborado a partir de las consultas escritas recibidas por este especialista británico en calibración entre octubre de 2025 y octubre de 2026.

Desmenuzando los estratos del informe, el grupo más numeroso corresponde a reparaciones realizadas lejos de los propios sensores, que representan el 30,4% de estos 79 casos. Entre ellas aparecen intervenciones sobre cajas de cambio, dirección, faros, radiadores o condensadores de aire acondicionado.

En segundo lugar, figuran con el 24,1%, las consultas que se produjeron después de trabajos relacionados con alineación, neumáticos o ruedas. El motivo es que una modificación de la geometría del vehículo o de la referencia de la dirección puede alterar la información que utilizan determinados sistemas para interpretar correctamente la trayectoria.

Por detrás, el tercer desencadenante son los trabajos sobre baterías o sistemas eléctricos representan otro 12,7% de los casos. Una desconexión de batería puede obligar en determinados modelos a reaprender parámetros como el punto neutro del sensor de ángulo de dirección, mientras que una tensión insuficiente puede provocar la desactivación temporal de determinadas funciones de asistencia.

Por úlltimo, el estudio identifica y aglutina otro 22,8% de consultas posteriores a actuaciones sobre emblemas, parrillas, enganches, otros accesorios o actualizaciones de software. En algunos vehículos, radares y sensores están instalados precisamente detrás de estos elementos, de manera que desmontarlos o sustituirlos puede requerir comprobaciones adicionales.

Diagnósticos por categorizar

El grueso de estos resultados muestra cómo la incorporación de ADAS está cambiando progresivamente la lógica de algunas operaciones de taller. Una intervención sobre ruedas, dirección, suspensión, batería o determinados elementos del frontal puede tener implicaciones sobre sistemas que aparentemente no forman parte de la reparación inicial.

De hecho, el 35,4% de los clientes incluidos en estos casos seleccionó la opción “otros” al indicar qué trabajo se había realizado previamente, el porcentaje más elevado de todas las respuestas. Para los autores del estudio, esta respuesta refleja también una dificultad práctica: muchas operaciones que pueden afectar al funcionamiento de un ADAS no encajan todavía en las categorías habituales utilizadas para identificar una necesidad de calibración.

Por este motivo, la propia investigación recomienda en el informe reforzar los procedimientos de diagnóstico previo y posterior a la reparación, comprobar las instrucciones específicas del fabricante y revisar el estado de calibración cuando la intervención pueda haber alterado elementos utilizados como referencia por cámaras, radares o sensores.

Una labor más allá de la pieza reparada o sustituida

No obstante, desde Faconauto, quieren otorgar perspectiva al estudio, puesto que tiene una limitación importante, ya que los datos pertenecen a un único proveedor británico y recogen exclusivamente a clientes que acudieron a él con una consulta, por lo que el 8,5% no puede trasladarse directamente al conjunto de reparaciones realizadas en España ni tampoco a Europa.

Eso sí, los resultados ilustran, sin embargo, un cambio relevante para la posventa. A medida que los vehículos incorporan más sistemas ADAS, el trabajo del taller deja de poder analizarse únicamente desde la pieza que se repara o sustituye. Va más allá. 

Porque una alineación, una batería, un faro o una intervención sobre la dirección pueden exigir comprobaciones que hace pocos años no formaban parte de una operación convencional. La generalización de los sistemas de asistencia está convirtiendo el conocimiento de diagnosis y calibración en una competencia cada vez más transversal dentro del taller.
 

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