El taller andaluz Reparauto J&N (Granada) ha compartido una vez más su día a día en el taller en redes sociales. Una rutina diaria que, en ocasiones, se ve alterada por hechos sorprendentes o llamativos. Porque lamentablemente las argucias no son sólo de aseguradoras o peritos, también el cliente, en ocasiones, se quiere aprovechar de los profesionales de reparaciones de vehículos. Este es uno de esos casos en los que la buena fe del mecánico desemboca en abuso por parte del cliente.
"Antes de irme del taller, quiero compartir lo que me acaba de pasar, ya estoy con la ropa cambiada y el portón cerrado, pero me fijo y veo que ha parado delante un señor con un coche, veo que no es cliente mío habitual ni nada similar, así que sigo recogiendo la diagnosis y demás... Entonces, entra y pregunta si estamos cerrados, le respondo que sí, que ya nos estamos yendo, pero que qué necesita", describe todo con un trato cordial y educado.
"Me responde que 'hay algo en el coche que está fallando, a ver si me lo podrías reparar, que tengo que salir de viaje, ya sabéis, las urgencias típicas de todos los veranos", le insisto en que estamos cerrados ya y que yo he quedado esta tarde, que cerramos a las 2 y, en fín, que ya está bien desde las 5 de la mañana que he venido al taller, que tendría que ser ya el lunes mirarlo a ver si es posible, porque citas tampoco tenemos", argumenta el conocido mecánico nazarí.
Sin embargo, el cliente no recula el discurso: "Por favor, quédate esta tarde y mañana por la mañana, te pago lo que haga falta, lo que tú me pidas, aunque me tengas que cobrar más...", trata de seducir el cliente con "una frase muy típica en estos casos", afirma el mecánico que vio al hombre "tan apurado" que optó por "meterle la diagnosis". "Como mucho puedo hacer eso, porque la tengo justo en las manos, para ver qué tiene o por si fuera simplemente una cuestión de borrar fallos...", le trató de ayudar.
"No le conozco de nada, no es mi cliente, así que le aviso que son 50 euros que, luego, más adelante, cuando volvamos a quedar para arreglarlo, lo descontamos de la factura, como hago con todos mis clientes, pues no os vais a creer cómo se ha puesto conmigo... Como un bicho... Que cómo le iba a cobrar 50 euros por meterle sólo el ordenador, que le estaba robando... Cuando realmente, le estoy haciendo un favor, porque estoy cerrado y no necesito más faena, eso sí, al menos, así sé que va a venir a reparar el coche, que no vienes luego, pues al menos 50 euros por mi tiempo y por dejarte el coche funcionando con la diagnosis...", justificó con coherencia el profesional andaluz.
Llegados a este punto, el gerente de Reparauto J&N optó por decirle que "no pasaba nada". "No meto el ordenador y me voy a casa, entonces ha recapacitado y me dice que lo meta y me paga los 50 euros, pero, ahora, me sostenía que tenía que ser el lunes, porque le cogía sin la cartera...", trató de embaucar. El mecánico, "con mucho respeto", le hizo ver que simplemente iba a recoger sus herramientas y se iba del taller son tocar su automóvil.
"Con este tipo de gente, no sólo no ves los 50 euros, sino que encima sales escaldado, así que prefiero que me pongan la cara colorada una vez que ciento", concluyó sobre "unas situaciones que, por desgracia, pasan con frecuencia en los talleres".