Reparación | Cómo detectar averías en la válvula de descarga

Reconocer estos fallos podría salvar la vida del turbo o el motor.

Turbo. Imagen: Rod-es
La válvula de descarga libera al turbo de presión excesiva

Las averías en el turbo son unas de las más costosas, tanto para el usuario, por el elevado precio de la reparación, como para el profesional, por las horas que debe emplear en solucionarlas. Para evitarlas, algunos motores disponen de una válvula de descarga.

La válvula de descarga, también conocida como ‘waste-gate’, válvula de vaciado o válvula de escape permite la liberación de la presión del sistema de admisión de un motor turboalimentado, aliviando la presión entre el turbo y los conductos de admisión cuando la mariposa del motor se encuentra cerrada. También se encarga de dar estabilidad al funcionamiento del motor, explican desde el blog de Loctite.

Como todo componente del motor, está sujeta a sufrir determinados fallos que, si se presta atención, se pueden solucionar con antelación y evitar males mayores.

Si la válvula de descarga no actúa, las aspas giratorias del turbo son sometidas a una gran cantidad de estrés (pudiendo dañarse), el turbo se atasca y cae la presión de sobrealimentación, haciendo que el vehículo pierda impulso.

Es importante prestar atención a cambios en el sonido del silbido y al soplado irregular del turbo.

Tipos de válvulas de descarga

En función del modo de apertura, se distinguen dos variantes de válvulas de descarga y cada una está sujeta a varios tipos de fallos que afectan al turbo o al motor.

Por un lado, están las válvulas tipo ‘push’ (o de empuje). En estas válvulas de descarga, la apertura es accionada mediante un muelle, la principal pieza que puede fallar aumentando la presión que se ejerce sobre el componente.

Además, hay que fijarse en el apriete de tarado del muelle recomendado por los fabricantes. Un ajuste incorrecto podría dar pie a sobrepresión en el turbo o fugas de aire comprimido que implicarían pérdidas de potencia.

Por otro, las tipo ‘pull’ (o de tiraje), en las que la apertura es accionada por medio de una membrana en vez de por muelles. A diferencia de la versión tipo ‘push’, señalan desde Loctite, estas válvulas tienen la ventaja de que no necesitan regulación (tarado), ya que se adaptan automáticamente a cualquier valor de presión. El principal fallo en este tipo de válvulas es que se perfore la membrana.

También se pueden distinguir otros modelos según el recorrido que sigue el aire a presión descargado de la admisión:

  • Válvulas BOV ( Blow Off Valve). También son conocidas como válvulas atmosféricas, puesto que descargan al exterior el aire sobrante de la admisión. 
  • Válvulas CBV (Compression Bypass Valve). Este tipo de válvulas de descarga recirculan el aire sobrante de la admisión hacia la zona no presurizada de la admisión (zona previa al turbo y posterior al medidor de masa de aire o caudalímetro). Esta versión de válvula es el modelo más extendido en el mercado. 

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