La Unidad de Seguridad Ciudadana de los Mossos d’Esquadra de la comisaría de Valls, conjuntamente con efectivos de la Unidad Regional de Medio Ambiente, denunciaron el pasado 23 de enero un taller de reparación de vehículos de un municipio del Alt Camp (Tarragona) por diversas irregularidades. Así, los agentes detectaron aceites usados, filtros y otros elementos de automoción sin etiquetado ni separación correcta, además de infracciones en seguridad, como almacenamiento inadecuado de materiales inflamables, ausencia de extintores y falta de documentos que acreditaran el mantenimiento de la maquinaria.
Durante la inspección, al filo de las 11 de la mañana, según informa La Ciutat de Tarragona, se identificaron dos trabajadores que se encontraban en situación administrativa irregular, sin contrato laboral ni alta en la Seguridad Social. Además, el establecimiento no contaba con licencia de actividad ni con ningún contrato con un ente autorizado para la gestión de residuos.
Además, poco antes de terminar la inspección, los Mossos identificaron también a un cliente que venía a recoger su vehículo. Durante la comprobación se confirmó que el coche no estaba a su nombre y, en el registro, se localizaron diversas sustancias ilegales: dos bolsas con casi dos gramos de MDMA y más de medio gramo de metanfetamina, así como 220 euros en billetes fraccionados.
No en vano, el hombre, de 25 años, cuenta con 14 antecedentes policiales, algunos relacionados con delitos contra la salud pública, fue detenido por un delito de tráfico de drogas, si bien quedó en libertad unas horas más tarde, con la obligación de presentarse ante la autoridad judicial cuando sea requerido.