Reparación | Cómo limpiar y sustituir el caudalímetro

El caudalímetro no es un elemento reparable, por lo que cuando se avería hay que montar uno nuevo.

Cómo realizar la comprobación de un sensor MAF o caudalímetro
La disminución del rendimiento es señal de avería en el caudalímetro

El caudalímetro es un pequeño sensor que mide la cantidad de aire aspirado por el motor. Es una pieza muy sensible, cuya avería se percibe por la disminución del rendimiento y la pérdida de potencia del propulsor. El caudalímetro va fallando progresivamente, por lo que muchas veces no se detecta el problema hasta que resulta demasiado tarde y es necesario reemplazarlo.

Decimos remplazarlo porque el caudalímetro no es un elemento reparable, ya que el sensor MAF (mass air flow sensor) es especialmente sensible para poder detectar con precisión los cambios en la temperatura. Por ello, cuando un flujómetro se avería es necesario cambiarlo por uno nuevo, o de segunda mano siempre que haya sido revisado y comprobado. 

Para sustituir un caudalímetro, no hace falta un equipo especialmente sofisticado. Basta con
un destornillador de estrella y uno de punta torx o inviolable, de los que mantienen hueca la cabeza, ya que son el tipo de tornillos que fijan al caudalímetro generalmente. El precio varía, según Ro-des, entre los 100 y los 500 euros, dependiendo de si se trata de un caudalímetro reconstruido o nuevo y dell tipo de vehículo en el que se vaya a montar. Los pasos para cambiarlo son:

  1. Localizar el caudalímetro. Se encuentra a la salida del habitáculo del filtro de aire. 
  2. Desconectamos el conector eléctrico. Para ello, se afloja con cuidado hasta desenchufarlo.
  3. Desenroscamos los tornillos, que lo adhieren al emplazamiento para sacarlo del tubo.
  4. Colocar el nuevo. Para ello, se repiten los pasos anteriores en orden inverso.

Aunque no se puede sustituir, si el caudalímetro simplemente se encuentra sucio, es posible que baste con limpiarlo. Si se limpia cuando empiezan a detectarse fallos, puede evitarse que se llegue a deteriorar por completo. A la hora de hacer la limpieza, hay que fijarse en tres aspectos:

  1. Nunca puede llegar a mojarse. Por ello, no es aconsejable limpiarlo con productos que lleven aceites o lubricantes. De hecho, los vehículos que se encuentran en zonas costeras sufren más este tipo de averías a causa de los altos niveles de humedad.
  2. No se debe manipular el elemento de medida. Tocarlo podría estropear el sensor, por lo que hay que limitarse a mantener la entrada de aire despejada de suciedad y el filtro de aire en perfecto estado.
  3. Usar un cepillo de dientes o un pincel fino. Es preciso tener buen pulso y, si es necesario, ayudarse con algún fluido. Lo más aconsejable es usar alcohol y un secador de pelo con aire caliente.

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