La Asociación Española de Neumáticos Reciclados (AER) ha defendido la inclusión del neumático recauchutado en la futura regulación europea sobre vehículos corporativos limpios.
Cabe recordar al respecto, que esta entidad ha participado en la elaboración del documento de posición trasladado desde la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), a través del Consejo de Movilidad Sostenible y el Consejo de Transportes, al Grupo de Trabajo de Transportes de BusinessEurope, con destino final a la Comisión Europea.
Este trabajo se enmarca en la reciente presentación por parte de la Comisión del denominado Paquete de Automoción, un conjunto de iniciativas legislativas y estratégicas orientadas a garantizar la neutralidad climática y la autonomía estratégica de la Unión Europea de aquí a 2050. Entre estas medidas destaca la Propuesta de Reglamento sobre Vehículos Corporativos Limpios (Clean Corporate Vehicles), acompañada de su informe y resumen ejecutivo de evaluación de impacto.
La propuesta establece objetivos vinculantes a partir de 2028, limitando la concesión de ayudas, incentivos o subvenciones públicas a la adquisición, alquiler o renting de vehículos corporativos y furgonetas exclusivamente a aquellos de cero emisiones y fabricados en la Unión Europea.
Se trata, por lo tanto, de una medida que entraría en vigor en 2028 con los siguientes mínimos de matriculación de vehículos corporativos para España:
- En 2030: vehículos de cero emisiones 36% y furgonetas 29%; vehículos de cero + bajas emisiones 55% y furgonetas 32%.
- En 2035: vehículos y furgonetas de 0 emisiones, 64% y vehículos y furgonetas de cero + bajas emisiones del 76%.
La AER valora positivamente la ambición climática del Reglamento, pero advierte de la necesidad de ampliar su enfoque más allá de la electrificación, incorporando soluciones de economía circular con impacto inmediato, medible y rentable, como el neumático reciclado.
En el documento remitido, la AER ha aportado datos comparativos claros sobre el impacto ambiental del recauchutado frente al neumático nuevo (valores medios por neumático de camión/autobús):
- Consumo de petróleo. Neumático nuevo (100–110 litros); neumático recauchutado (20–25 litros); ahorro de hasta un 80% de petróleo por unidad.
- Emisiones de CO₂. Neumático nuevo: ~235 kg de CO₂; neumático recauchutado: 30–35 kg de CO₂; reducción superior a 200 kg de CO₂ por neumático.
- Materias primas y agua. Ahorro de hasta el 70% de materias primas (caucho, acero, negro de humo); reducción del consumo de agua cercana al 45%.
OPORTUNIDAD PARA LA CONTRATACIÓN PÚBLICA VERDE
La AER ha subrayado el "enorme potencial del recauchutado" dentro de la contratación pública verde (Green Public Procurement). A modo de ejemplo, una flota pública de 100 autobuses (unos 600 neumáticos) que opte por recauchutado puede evitar la emisión de 120 toneladas de CO₂ y ahorrar 48.000 litros de petróleo en un solo ciclo de mantenimiento.
A ello se suma una ventaja económica clara: el neumático recauchutado cuesta entre un 30% y un 50% menos que un neumático nuevo de alta gama, manteniendo los mismos estándares de seguridad y rendimiento, lo que permite optimizar el uso de fondos públicos.
PROPUESTAS DE LA AER A LA COMISIÓN EUROPEA
Entre las medidas planteadas por la Asociación destacan:
- Establecer porcentajes mínimos obligatorios de neumáticos recauchutados en flotas corporativas financiadas con fondos públicos a partir de 2028.
- Integrar el coste del ciclo de vida y la huella ambiental en las licitaciones públicas, más allá del precio de compra.
- Impulsar una certificación europea de “neumáticos circulares” que facilite su identificación y uso por los gestores de flotas.
En conclusión, la AER insiste en que la iniciativa de Vehículos Corporativos Limpios "no debe centrarse únicamente en el tipo de motor". "La forma más inmediata, eficaz y rentable de reducir el impacto ambiental de una flota —sea eléctrica, híbrida o convencional— es el uso de neumáticos circulares-reciclados, una industria europea, local y estratégica", subraya al tiempo que se pone a disposición de las instituciones europeas para aportar análisis técnicos adicionales, auditorías y estudios de ciclo de vida que respalden esta posición.