Chapa y pintura | Criterios para soldar con electrodo revestido

Preparación del soporte, elección del electrodo, regulación del equipo y técnica de ejecución, los cuatro grandes aspectos.

Electrodo revestido
Electrodo revestido

La soldadura eléctrica por arco con electrodo revestido tiene diversas aplicaciones en el sector industrial, incluido el automóvil, además de la fabricación de estructuras metálicas, gasoductos, oleoductos, trabajos de reparación y mantenimiento en el sector servicios, etc. Loctite explica en su blog cómo realizar este tipo de trabajo, conocido como soldadura SMAW (Shielded Metal Arc Welding) o MMA (Manual Metal Arc Welding).

El artículo explica que para llevar a cabo la soldadura con electrodo revestido con garantías de calidad, es imprescindible tener en cuentas los siguientes aspectos:

  • Efectuar una preparación de las juntas de unión acorde al espesor del metal.
  • Eliminar pinturas, revestimiento y óxidos sobre la junta de unión y su periferia.
  • Desengrasar la zona de soldadura con un limpiador como Teroson VR 20.
  • Aplicar protección en las caras internas de los metales si fuese necesario. Para ello se puede emplear un producto como Loctite SF 7800.
  • Presentar, alinear, sujetar y revisar la posición de los metales que se quieren unir antes de efectuar la soldadura.

Una vez preparado el soporte, el especialista debe escoger el electrodo más acorde al tipo de trabajo que tiene que realizar, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  • La naturaleza del material
  • El espesor de los metales. A modo de referencia, el artículo indica que para espesores de 1,5-2 mm se emplean diámetros de electrodo de 1,6 o 2 mm; para espesores de entre 2 y 3 mm electrodos de 2 o 2,5 mm; para espesores de entre 2 y 5 mm, electrodos de entre 2,5 y 3,2 mm; y para espesores superiores a los 5 mm, electrodos a partir de los 3,2 mm.

El proceso continúa con la regulación del equipo. A continuación, se inician las distintas pruebas de soldadura, que se deben efectuar en metales de las mismas características a las que se vayan a soldar. Con ello, se pretende comprobar si el ajuste de los parámetros es el correcto.

Una vez realizadas la pruebas pertinentes, se inicia el proceso de soldeo sobre los metales, teniendo en cuenta los requerimientos de este proceso y la técnica específica de ejecución de la soldadura.

A modo de conclusión, el artículo indica que “el proceso de soldadura con electrodo revestido requiere que se tengan en cuenta unos criterios básicos de actuación en lo referente a preparación del soporte, elección del electrodo, regulación del equipo y técnica de ejecución de la soldadura. No seguirlos supone que la unión soldada pierda resistencia y calidad”.

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