Talleres_del_siglo_XXI_Josep_Ferro Josep Ferro

| Trampas en posventa | -

Trampas en posventa
Trampas en posventa

Cuando entré al mundo de la posventa, en este mismo siglo, mi sorpresa mayor fue descubrir que, en todas partes, la posventa era desorden en estado puro. Mucho esfuerzo, muchas horas, mucha tensión, y lo peor, muchas trampas. Visto con ojos de casi 2020, lo de aquellos tiempos me parece totalmente inadmisible. ¿Cómo es posible que se permitiera y alentara?

Tres ejemplos de prácticas que deseo que hayas desterrado de tu taller:

1) La cesión ilegal de trabajadores o prestamismo. Se dan varias circunstancias en las que lo que hacemos, sabiéndolo o no, a veces creyendo que somos innovadores, es una cesión ilegal de trabajadores entre empresas. No soy abogado ni experto en el asunto, pero algo puedo aportar.

Lo recoge el Estatuto de los Trabajadores y el Código Penal. Las sanciones alcanzan los 200.000€ y la obligatoriedad de hacer fijos a los trabajadores cedidos. Todos creen que a ellos no les va a suceder. Hasta que hay una denuncia o un accidente y salta todo por los aires.

Una cosa es subcontratar la limpieza o la logística, y otra muy distinta es subcontratar pintores, mecánicos, recambistas o cualquier otra función que es propia de nuestra actividad. Y no es lo mismo tirar de ETT que acordar con un amiguete que te ceda operarios cuando tienes picos de trabajo. Si tienes dudas, consúltalo a un abogado y no en una cafetería con colegas.

2) Engañar a las aseguradoras. Me sorprendí al ver el baile entre taller, peritos y aseguradoras. Precios bajos y trampas gigantes. Había procesos internos muy robustos para engañar a las aseguradoras. Existían cuentas donde esconder las horas y los recambios que se cobraban y no se invertían.

Mi consejo: transparencia 100%. Juego limpio con las aseguradoras. Y si crees que sin hacer trampas pierdes dinero, defiende y sube tu tarifa de hora de taller. Lucha por la productividad. Personal formado y herramientas y equipamiento acorde a los coches que reparas. En pleno siglo XXI ¿no vas a querer ser rentable a base de hacerle trampas a un profesional que sabe, como poco, tanto como tú?

3) Engañar a los operarios. Sistemas de incentivos a los trabajadores basados en la pura trampa. “Si la empresa pierde, perdemos todos”. Y tira millas, sin sonrojarse. El pobre que está debajo del coche y cumple con su trabajo, ¿qué culpa tiene del desorden de la empresa? Lo he dicho una y mil veces: los operarios y su formación, sus ganas y su entusiasmo, son sagrados. Y dependen solo y exclusivamente de ellos, y claro, de que cobren a final de mes. Si quieres que sean accionistas, ¿por qué no se lo propones?

Sobre el autor

Experto en automoción 

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