NRF acaba de incorporar una nueva línea a su portfolio para vehículo industrial. Se trata de bombas de agua, con las que el proveedor especialista en refrigeración continúa avanzando en su estrategia de convertirse en un proveedor integral (“one-stop supplier”), capaz de cubrir todas las necesidades del mercado de posventa.
Así, a su gama de radiadores, intercoolers, enfriadores de aceite, depósitos de expansión, termostatos, EGR coolers y sensores que ofrece para el taller de V.I., ahora añade bombas de agua con una oferta inicial de 50 referencias de bombas de agua que cubren más de 500 aplicaciones de equipo original. Además, prevé ampliar la gama con 40 nuevas referencias en 2026.
Todas las bombas de agua de NRF forman parte del concepto Easy Fit, es decir, que cada producto incluye todos los componentes necesarios para su instalación. "Esto garantiza un montaje rápido, seguro y eficiente para los talleres, reduciendo tiempos de intervención y posibles errores", asegura el proveedor. Además, como ocurre desde enero de 2026, NRF ofrece tres años de garantía desde la fecha de instalación, aportando "mayor confianza y tranquilidad tanto a distribuidores como a profesionales del taller".
Hay que tener en cuenta que las bombas de agua son uno de los componentes esencial en los motores de combustión interna de vehículos industriales, cuyo parque en Europa ronda los seis millones de camiones. Entre sus funciones principales destacan la circulación del refrigerante, la protección de los componentes del motor y el soporte a sistemas auxiliares como el EGR, el enfriador de aceite o la calefacción de cabina. Su correcto funcionamiento es clave para mantener temperaturas operativas seguras, así como para garantizar la eficiencia, durabilidad y fiabilidad del motor.
La vida útil de una bomba de agua en camiones pesados se sitúa entre los 500.000 y 800.000 kilómetros, según los expertos, por lo que, al tratarse de un componente crítico, su disponibilidad inmediata es fundamental para los talleres y las flotas.