La edad media del vehículo industrial se mantiene muy elevada. El envejecimiento del parque continúa siendo uno de los principales retos para el sector, también en este segmento, como sucede con el parque total, por encima de los 16 años. En la actualidad, el 53,05% del parque de vehículos industriales supera los 15 años de antigüedad, una cifra que refleja la necesidad de acelerar la renovación de estas flotas.
Para ser exactos, la edad media en el caso del vehículo industrial se prolonga hasta los 20,8 años, mientras que en autobuses y microbuses es de 13,6 años. Así lo atestigua el último informe sobre el parque circulante de V. I., presentado por Aervi (Asociación Española de Posventa para Vehículo Industrial) en colaboración con AutoInfor. Además, el estudio también evidencia que la incorporación de tecnologías alternativas al diésel avanza todavía a un ritmo muy lento.
Analizando el segmento de VI de hasta 30 años de antigüedad, la edad media del parque ha aumentado hasta los 13,9 años, lo que supone un incremento de 0,5 años respecto al ejercicio anterior. En cambio, en el caso de los autobuses, la edad media ha descendido ligeramente, pasando de 10,5 a 10,4 años.
El universo encuestado abarca un parque que supera los 4,8 millones de vehículos, una cifra que pone de relieve el peso estratégico de este segmento para la economía española. Porque su papel resulta esencial para garantizar la logística, el transporte profesional y la movilidad de mercancías y personas en todo el territorio nacional, lo que hace aún más necesaria la renovación progresiva de la flota.
Brotes verdes en autobuses y microbuses
Del estudio, también se pueden estraer datos esperanzadores en el segmento de autobuses y microbuses, ya que su evolución es más favorable. El 27,1% de su parque tiene menos de cinco años de antigüedad, una tasa de renovación significativamente superior a la registrada en el parque de turismos.
"La renovación del parque de vehículos industriales debe convertirse en una prioridad estratégica, los datos evidencian que seguimos operando con flotas cada vez más envejecidas, una situación que repercute directamente en la seguridad vial, la eficiencia del transporte, la sostenibilidad y la competitividad de nuestras empresas", evidencia Cristina Pedreño, presidenta de Aervi.
El diésel monopoliza frente a una electrificación casi residual
El informe de Aervi y AutoInfor también deja claro que -como sucede con los turismos- en los vehículos industriales, el diésel prosigue sin discusión como la tecnología claramente predominante, con un 98,19% del parque. A mucha distancia se sitúan las motorizaciones híbridas (0,05%) y las eléctricas (0,13%).
Mientras, en el segmento de autobuses y microbuses, el diésel también es la motorización que lidera, al representar el 83,01% del parque. Le siguen las tecnologías híbridas, con un 7,20%, y las eléctricas, que ya alcanzan el 3,46% del total.
"La implantación de tecnologías de bajas y cero emisiones continúa siendo muy reducida, por lo que es imprescindible impulsar un marco de apoyo estable que favorezca la renovación de las flotas, para ello, será necesario desarrollar medidas eficaces que acompañen a empresas, talleres y distribuidores en una transición tecnológica realista, progresiva y sostenible", concluye Pedreño.