Milán acogió el pasado 23 de junio el primero de los "Diálogos Autopromotec". Concretamente, la prestigiosa sede del Club del Automóvil de Milán acogió el comienzo de esta serie de serie de debates dirigidos a la prensa que sirve de antesala a la 31ª edición de Autopromotec, la feria internacional bienal de equipamiento y recambios para la automoción, que se celebrará en el recinto ferial BolognaFiere del 26 al 29 de mayo de 2027, en Bolonia (Italia). El evento, titulado "Revolución de los vehículos al final de su vida útil: cuando el final se convierte en un nuevo comienzo", suscitó un debate sobre uno de los temas más estratégicos para el futuro de los sectores de la automoción y los recambios: la evolución de la gestión de los vehículos al final de su vida útil en el contexto de la transición ecológica, la economía circular y el nuevo marco normativo europeo.
Así, la inauguración corrió a cuenta de Pietro Meda, presidente del Club del Automóvil de Milán, dando la bienvenida a los participantes. Acto seguido, la sesión matutina fue presentada y moderada por Roberto Sposini, periodista y redactor jefe de Lifegate, quien destacó la importancia de los vehículos al final de su vida útil como un aspecto cada vez más central de la transformación industrial del sector.
Su ponencia se centró en la nueva normativa europea sobre economía circular y la gestión de vehículos al final de su vida útil (VFL), que redefinirá fundamentalmente todo el ciclo de vida del automóvil: desde el diseño hasta la producción, desde el uso hasta el desmantelamiento, pasando por la recuperación de materiales, componentes y valor industrial.
En este sentido, el nuevo reglamento europeo sobre circularidad de vehículos y gestión de vehículos al final de su vida útil (VFL) fue aprobado por el Parlamento Europeo el pasado jueves 18 de junio, ahora la medida debe ahora ser adoptada formalmente por el Consejo de la Unión Europea. Entrará en vigor dos años después de dicha aprobación.
Así, la ponencia explicó que este marco regulatorio europeo busca ir más allá de considerar los vehículos al final de su vida útil, simplemente como residuos, reconociéndolos en cambio como un recurso que debe reintegrarse al ciclo productivo. Entre los puntos más significativos surgidos durante el debate, la normativa refuerza los criterios de ecodiseño, promoviendo vehículos más fáciles de desmontar, reparar, reutilizar y reciclar, junto con directrices más claras para la extracción y sustitución de componentes.
Durante el debate, quedó patente que esta transformación no sólo afecta a la sostenibilidad ambiental, sino también a la competitividad industrial de Europa y al control estratégico de los recursos. El acero, el aluminio, el cobre, el plástico y los componentes que aún pueden reutilizarse se están integrando en una nueva cadena de valor, en la que el final de la vida útil de un vehículo desempeña un papel cada vez más decisivo.
"Punto de partida para la creación de valor"
Tras Sposini, tomó la palabra Lorella Volpato, vicepresidenta de la ADA (Asociación de Desguazadores de Automóviles) y propietaria y directora general de Autodemolizioni Volpato, que destacó el creciente papel de los operadores del sector dentro del nuevo ecosistema industrial. En su intervención, señaló que, según los últimos informes de la ISPRA citados en el debate, el sector ya es capaz de superar el objetivo del 85% de reutilización y reciclaje calculado sobre el peso de los vehículos procesados, lo que confirma que el sector está compuesto por empresas cada vez mejor equipadas en términos de capacidad industrial, tecnología y trazabilidad. "El final de la vida útil de un vehículo no es la etapa final de la cadena de suministro: es el punto de partida para la creación de valor".
Tras ella, Luca De Vita, responsable de Relaciones Institucionales y Asuntos Técnicos y Regulatorios de Anfia (Asociación Nacional de la Cadena de Suministro de la Industria de Automoción), destacó las implicaciones de la manida nueva normativa para los fabricantes. Esta introduce un enfoque gradual para el contenido de plástico reciclado en los vehículos: un 15% en 6 años y un 25% en 10 años, con al menos un 20% procedente del reciclaje en circuito cerrado de vehículos al final de su vida útil.
Asimismo, expuso que se confirman los umbrales del 85% para la reciclabilidad/reutilización y del 95% para la recuperabilidad/reutilización, aunque se actualizan los métodos de cálculo y se afecta también a la gestión de vehículos con múltiples etapas de reciclaje. "La circularidad no es algo que se añada al coche posteriormente: debe integrarse en el diseño desde el principio".
Reciclaje o repuestos originales de segunda mano
En el ámbito industrial, Manuela Crippa, responsable de desarrollo comercial y de marketing global de economía circular en Stellantis-SUSTAINera, subrayó el valor estratégico de la recuperación a lo largo de todo el ciclo de vida del vehículo. "El compromiso de la empresa se materializa en el diseño de automóviles con un enfoque circular desde el principio, que facilitan la recuperación de materiales y componentes al final de su vida útil, ya sea para su reciclaje -incluida su reintroducción en la producción de nuevos componentes y vehículos, creando así un ciclo completamente cerrado- o para su reutilización como repuestos originales de segunda mano.
En un país donde la edad media del parque ronda los 12-13 años, "los repuestos de segunda mano representan en Italia una solución práctica para los clientes, ofreciendo ahorros de hasta el 70% en comparación con las piezas nuevas, a la vez que combinan la sostenibilidad ambiental con el buen precio".
El 81% de los talleres, familiarizado con el "recambio verde"
Por otro lado, la perspectiva sobre el mercado y la evolución de la demanda, a cargo de GiPA Italia, estuvo representada por Rosaria Amodio, Business Development Manager, y Romain Gougeon, Country Manager para Italia, que destacaron cómo la transición a la economía circular involucra no sólo a la industria y la regulación, sino también a los talleres y clientes.
Durante la presentación, se señaló que GiPA opera sus redes de monitorización en más de 30 países y que, según datos recopilados en Francia -pionera en esta transición-, el 81% de los talleres afirma estar familiarizado con el concepto de repuestos procedentes de la economía circular, mientras el 78% dice conocer la normativa, el 96% de los negocios de reparación considera estas soluciones una alternativa viable cuando no hay piezas nuevas disponibles. Además, el 88% las ve como una ventaja competitiva y el 85% de los conductores reacciona positivamente al ofrecerles una pieza de la economía circular.
En este sentido, Daniele Bresolin, director general y socio fundador de Bresolin Spa, subrayó que "para transformar la chatarra en un recurso, se necesitan normas estrictas y procesos digitales controlados". La tecnología actual permite realizar el seguimiento del vehículo desde su adquisición, pasando por los diversos procedimientos de seguridad -como la eliminación de fluidos peligrosos-, hasta la gestión documental, eliminando riesgos administrativos y garantizando el pleno cumplimiento de la normativa vigente. "La economía circular no se logra sólo con buena voluntad; hoy en día, se basa en datos y una visión muy clara del cumplimiento normativo".
Finalmente, la sesión concluyó con la intervención de Enrica Lazzarini, CEO de Autopromotec, que destacó el valor de la iniciativa "Diálogos Autopromotec", evolución de las charlas ofrecidas en 2025, como foro de debate sobre los temas que redefinirán el futuro del sector, desde la transición industrial hasta la sostenibilidad, pasando por la nueva dinámica de la cadena de suministro de automoción y el mercado de repuestos.