Mario Pinilla, secretario de Junta de Cetraa y presidente de la Asociación de Automoción (Cetraa Lleida), es uno de los protagonistas de la revista Proassa Magazine, en su número de octubre. En las páginas de la publicación, se explaya en una entrevista en la que repasa algunos de los principales desafíos del sector y las claves para afrontar el futuro ce la posventa.
"Estamos viviendo un momento de transformación muy importante, especialmente por la electrificación y por toda la tecnología que están incorporando los vehículos, además, se produce una circunstancia particular: esa evolución convive con un parque automovilístico muy envejecido, de modo que en un mismo taller tenemos que ser capaces de atender vehículos con muchos años de antigüedad y, al mismo tiempo, otros que incorporan sistemas y tecnologías completamente diferentes", analiza a modo de toma de contacto.
En este sentido, Pinilla considera que será una carrera de fondo: "El parque no se transforma de un día para otro, sino que durante muchos años van a convivir distintas generaciones de vehículos y diferentes tecnologías". Un abanico de posibilidades que convierte en "complicado" establecer "un único reto común, porque, por ejemplo, los talleres oficiales y los independientes parten de situaciones diferentes, en determinados aspectos relacionados con las nuevas tecnologías, los oficiales suelen ir algo por delante por su vinculación directa con el fabricante".
Pero, si tuviera que señalar un reto compartido, "sería la formación". "La evolución tecnológica del vehículo obliga a actualizar constantemente los conocimientos y, en el caso del taller independiente, se añade además la necesidad de trabajar con múltiples marcas y tecnologías", advierte Pinilla. "La dificultad para encontrar profesionales formados condiciona mucho la actividad y, si no conseguimos revertir la situación, lo hará todavía más en el futuro, podemos tener una elevada carga de trabajo, pero si no contamos con los profesionales necesarios para asumirla, nuestra capacidad es limitada y acaba afectando directamente a los plazos de reparación y, por tanto, también al servicio al cliente que podemos ofrecer".
A su juicio, "las necesidades y prioridades de las nuevas generaciones han cambiado y se compite con otras salidas profesionales que pueden resultarles más atractivas, ya sea por las condiciones o por la percepción de que ofrecen una vida laboral más cómoda, como puede ocurrir con la función pública".
El "esfuerzo" por la formación
A esto se suma otra dificultad: "Formar a los futuros profesionales supone actualmente un esfuerzo importante para las empresas, incorporar y mantener a un aprendiz conlleva unos costes y unas trabas que pueden desincentivar precisamente a los talleres que estarían dispuestos a contribuir a su formación, habría que conseguir que incorporar a un aprendiz fuese una oportunidad para el taller y no una carga".
Para lograr que el taller sea atractivo para el joven, lo primero es "conseguir que los jóvenes conozcan el sector, en Lleida tenemos el proyecto Fem Sectors, con el que vamos a impartir charlas en clases de ESO, y nos hemos encontrado con un dato sorprendente: un 43% de los alumnos no sabe dónde se reparan los coches, si los jóvenes ni siquiera conocen nuestra actividad, difícilmente van a planteársela como una salida profesional".
"También tenemos que romper con la imagen del taller como un entorno sucio, rústico y poco tecnológico, porque la realidad actual es muy diferente, hoy trabajamos con vehículos y equipos cada vez más avanzados y necesitamos profesionales con perfiles muy diversos y, en ese esfuerzo, debemos conseguir también una mayor incorporación de la mujer, hay oportunidades no sólo en mecánica, chapa o pintura, sino en muchas otras áreas vinculadas a la posventa, desde el recambio hasta la informática", .
Cambiando de tercio, muchos talleres mantienen una elevada carga de trabajo y, sin embargo, no todos consiguen ser rentables. "En el taller independiente hemos sido tradicionalmente muy buenos trabajadores, pero no siempre buenos empresarios, podemos tener mucho trabajo y, sin embargo, si no conocemos bien nuestros costes, no gestionamos correctamente los recursos o no fijamos adecuadamente nuestros precios, eso no se traduce necesariamente en rentabilidad", explicó.
"El taller debe poder establecer su precio/hora en función de sus costes"
En chapa y pintura, hay además un problema muy claro: "Las compañías aseguradoras imponen el precio de nuestra mano de obra". "El taller es una empresa independiente y debe poder establecer su precio/hora en función de sus costes, sus inversiones y la cualificación de sus profesionales, no tiene sentido que un tercero determine cuánto vale nuestro trabajo, podemos reparar muchos vehículos, pero si lo hacemos a precios que no cubren adecuadamente nuestros costes, tener más carga de trabajo no significa ser más rentables".
Por este motivo, Pinilla incide en que "todavía no se presta suficiente atención a la gestión empresarial del taller". "Durante muchos años hemos puesto el foco fundamentalmente en saber reparar bien los vehículos, como es lógico, pero un taller es también una empresa y tiene que gestionarse como tal, la parte técnica es imprescindible, pero también tenemos que saber gestionar costes, tiempos, personal y rentabilidad".
Entre los errores que se repiten con más frecuencia, precisamente, para el entrevistado, sobresale "priorizar el trabajo del día a día y dejar en segundo plano la gestión empresarial". Muchas veces estamos tan centrados en sacar vehículos y atender al cliente que no dedicamos suficiente tiempo a analizar cómo está funcionando realmente el negocio. Y tener el taller lleno no significa necesariamente que el taller sea rentable.
Un suministro "mejorado"
El presidente de Cetraa Lleida considera también en la entrevista que el suministro de recambios se ha estabilizado. "La situación se ha normalizado bastante y ha mejorado mucho respecto a los problemas que vivimos durante y después de la pandemia, no diría que estén completamente superados, porque seguimos encontrándonos con dificultades puntuales de suministro en algunas marcas, pero ya no estamos ante la situación generalizada de aquellos años".
"Para un taller, tener un vehículo inmovilizado por falta de una pieza supone un coste y afecta directamente a nuestra capacidad de trabajo, porque ese vehículo está ocupando un espacio que necesitamos para atender a otro y, en el peor de los casos, puede incluso dejarnos un elevador bloqueado durante días, para un taller, donde el espacio y los recursos son limitados, una inmovilización prolongada acaba teniendo un impacto directo en la productividad", aseguró.
El peso de la inteligencia artificial
Preguntado por el impacto de la inteligencia artificial, Pinilla considera que "será importante en la diagnosis, pues ayudará a los talleres a detectar e incluso anticipar averías
mecánicas y eléctricas a partir de toda la información que genera el vehículo". "Puede convertirse en una herramienta muy útil para agilizar el diagnóstico y facilitar el trabajo del profesional, también tendrá recorrido en la atención al cliente, mediante sistemas capaces de automatizar determinadas consultas, citas o comunicaciones, especialmente en talleres con un volumen elevado de clientes", expone.
"Es claramente una oportunidad para mejorar nuestro servicio y nuestra capacidad de reparación, pero también supondrá un nuevo esfuerzo económico, incorporar estas herramientas, disponer de los equipos necesarios y mantenerlos actualizados tiene un coste, la tecnología nos puede hacer más eficientes, pero no debemos olvidar que esa transformación requiere inversión", avisó el directivo de Cetraa.
Asimismo, en la extensa entrevista publicada en Proassa Mgazine, Pinilla también disecciona el perfil del cliente, "cada vez más exigente en los tiempos y la inmediatez", en los últimos años. También hay cabida en sus páginas para exponer lo que espera el cliente del servicio de posventa actual, el modelo del taller que mejor se aclimatará a la transformación del sector y el valor del cliente como denominador común en el que coinciden fabricantes, distribuidores de recambios, concesionarios, talleres independientes, aseguradoras y Administración. "Por eso"; en su opinión, "cada uno debe contribuir desde ámbito a ofrecerle el mejor servicio".