AD Parts Intergroup, la entidad que opera en nombre de Parts Holding Europe en España para consolidar entre actores de AD Parts, culminó el pasado viernes 30 de mayo la compra del 51% de las acciones de AD Regueira. Así lo ha confirmado Ramón Regueira a La Voz de Galicia. La operación fue anunciada en enero e incluye también la adquisición del 51% de Polaris (Vemare), pero estaba sujeta a la autorización por parte de Competencia. "Nosotros tenemos muy buena relación con esta compañía, porque coincidimos en el consejo de dirección de AD Parts desde hace años, tenemos una forma muy similar de ver las cosas y pensamos que unir fuerzas es positivo, pretendemos liderar el mercado y entendemos que esto nos permite estar con el socio que queremos".
"Ellos tienen sus motivos para integrarse dentro del holding, necesitan una mayoría por una serie de cuestiones, por nuestra parte, queríamos vender lo justo e imprescindible para formar parte de la sociedad pero seguir manteniendo cierta fuerza, tanto en la parte directiva como en la accionarial", explica Ramón Regueira, que seguirá como director de la entidad coruñesa.
También harán lo propio los trabajadores, ya que se mantendrá la plantilla, así como las actuales líneas estratégicas del grupo, por ejemplo, la ampliación del almacén central de Sabón. Regueira explica que era "una cuestión muy importante para realizar esta venta, que la sede central de la empresa continuase aquí, con lo cual no va a haber cambios", añade el ejecutivo.
Este paso, para Regueira, no es más que una continuación de la evolución del realizado por su padre, Ramón Regueira Ramos -fallecido en el 2021-, cuando en 1989 fue miembro fundador de AD Parts con una serie de socios nacionales. "El motivo de crear ese grupo societario en ese momento fue una decisión de mi padre, entendíamos que era bueno que nos uniéramos los mejores recambistas de España", recuerda el director.
Por tanto, tiene el convencimiento de que su padre hubiera aprobado este la venta del 51%: "Fue mi padre el que inició este camino, en su día él ya lo tenía muy claro, pero yo no creía que fuera el momento, hoy sí lo es", trata de convencerse, " de una venta que es "buena para la familia, para la empresa y para los trabajadores".
Tras Rogueira Otero, ya hay una tercera generación en ciernes que llama a una puerta que tienen abierta de par en par. Todavía no está integrada en el organigrama de la corporación, pero cuando así lo deseen aquí estaremos,. Y es que, a sus dos hijas, aún estudiando, hay que añadirle, otros dos sobrinos más. "Lo que pase después no lo sé, lo tienen que decidir ellos, yo desde luego no los voy a condicionar, pero para mí sería una alegría que alguno de ellos continuase, si ellos quieren trabajar en la empresa, trabajarán en la empresa", explica.