El serial de la venta de 12 marcas de First Brands Group, incluidas Trico o Autolite, a PGI Northstar tiene todavía episodios por concluir. Porque el juez federal Christopher López, el mismo que debía autorizar la operación por 25 millones de dólares, ha dado ahora una oportunidad a otra empresa de pujar por, al menos, una de sus marcas. Se trata de NOCO Co., un fabricante de cargadores, que tendrá de plazo hasta el viernes para presentar una contraoferta, tras alegar al juez que se le había negado indebidamente la oportunidad de presentar su propuesta.
Esta decisión judicial, en cualquier caso, supone un obstáculo temporal para First Brands Group y sus principales acreedores, que esperaban acelerar la venta de activos con los que pagar a acreedores afectados por el fraude corporativo que provocó la caída de la empresa. En un escenario en el que la empresa sigue teniendo dificultades para encontrar compradores, tras haber perdido ya clientes clave y haber cerrado más instalaciones de producción, la venta de 12 marcas formaba parte de una estrategia de liquidación más amplia, tras la anterior desinversión de una división de sistemas de control de combustible por 50 millones de dólares.
Sin embargo, la decisión del juez plantea la cuestión crucial, según los análisis económicos, de cuál es el verdadero valor de esta cartera y cuáles son los riesgos. Y es que el precio de 25 millones de dólares por las 12 marcas podría representar un mínimo de emergencia, que refleja la venta de una unidad de negocio en quiebra sin operaciones en curso ni base de clientes, sirviendo como referencia en caso de que la venta no consiga atraer ofertas más altas o se estanque. Pero, la división Walbro se vendió por 50 millones de dólares, un montante que demostraría que los compradores están dispuestos a pagar mucho más por negocios que siguen en funcionamiento, en comparación con marcas que carecen de soporte operativo.
Así, el precio de 25 millones de dólares, aunque también se deban asumir pasivos y las carencias de infraestructura operativa, indicaría que es una cifra infravalorada por marcas de valiosa propiedad intelectual, incluyendo patentes y experiencia en el sector posventa. Si NOCO presenta una oferta sólida, podría llenar un vacío crítico en el proceso de venta y establecer un nuevo valor mínimo más alto para las marcas restantes. Una oferta de 25 millones de dólares o más confirmaría la valoración en dificultades, mientras que una oferta más alta indicaría que la cartera tiene más valor del que sugiere la venta fragmentada. Lo que es seguro es que se añade más incertidumbre al futuro de varias marcas históricas.