Chapa y pintura | La reparación ocupa el 40% del tiempo en los procesos del taller de carrocería

La pintura y secado, con el 35% del tiempo, es la otra fase de mayor relevancia.

Lijado de chapa con disco abrasivo
El tiempo de la reparación depende directamente de la gravedad del desperfecto

Habitualmente, en los talleres de chapa y pintura se llevan a cabo reparaciones complejas. Pese a que cada tipo de reparación varía según su causa -accidente, deficiencia en el mantenimiento, deterioro causado por el paso del tiempo o condiciones ambientales-, es interesente para el taller hacerse una idea del tiempo medio de cada fase de los procesos de reparación en carrocería, para poder asignar de la manera más eficiente el tiempo y los recursos a cada una. 

En Daevi Quick Mask han elaborado un estudio con el porcentaje de tiempo medio de cada proceso dentro de la reparación de carrocería.

  1. La primera fase, de valoración de daños, emplea un 4% del total de la reparación. Incluye el estudio de los daños para valorar los procesos necesarios, informar al reposable que lo llevará a cabo, determinar la petición de repuestos y preparar el material necesario para la reparación.
  2. La fase de limpieza y protección ocupa en torno al 5% del tiempo total y conlleva una limpieza de la zona  donde se trabajará en la reparación, proteger los elementos adyacentes a la reparación y los elementos interiores del vehículo, evitando que las tareas de los operarios ensucien el interior gracias a fundas de protección específicas.
  3. La tercera fase, de reparación, ocupa un 40% del tiempo total de la operación. Incluye las reparaciones en la carrocería, como abolladuras, rayones y golpes. Dependiendo del grado del desperfecto, requiere un pulido y abrillantado para pequeños defectos, decapar la superficie para eliminar la pintura cuando ha habido una reparación profunda previa de chapa, o un desbastado de chapa para igualar la superficie de la carroceria cuando ha habido abolladuras profundas, rotura de chapa que requiera soldadura o una corrosión avanzada.
  4. El enmascarado conlleva aproximadamente el 10% del total de la reparación. Consiste en sellar completamente el vehículo antes del trabajo de pintura, con cinta de carrocero, plástico con cinta, burlete adhesivo, cinta levantagomas, etc. Es un trabajo muy minucioso, e imprescindible para conseguir un acabado perfecto, minimizando el riesgo de defectos posteriores.
  5. La quinta fase, de pintura y secado, supone el 35% del tiempo total de la reparación. Engloba la aplicación de imprimaciones, lacados y barnices. Cada una de estas aplicaciones conlleva unos tiempos de secado específicos, por lo que la pintura es otro de los procesos que más tiempo retiene el vehículo en el taller, lo que puede ocasionar cuellos de botella.
  6. Por último, la limpieza final, en la que se requiere aproximadamente un 6% del tiempo. Implica una limpieza profunda para realizar una revisión visual del área trabajada, junto al resto del vehículo, para encontrar pequeños defectos de pintura y corregirlos. También se suele efectuar una limpieza general del vehículo, que es muy valorada por el cliente y aporta un valor añadido a la reparación.

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