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| Causas y soluciones para el efecto piel de naranja | -

Durante el proceso de repintado, el pintor profesional está expuesto a sufrir diferentes problemas o defectos de pintado derivados de una incorrecta aplicación, no seguir las indicaciones estipuladas en fichas técnicas, condiciones ambientales o el mal estado de equipos y herramientas, entre otras causas.

Uno de los defectos más comunes es el conocido como "piel de naranja". Desde BESA LAB, hemos desarrollado un post con el fin de ayudar al profesional a conocer las causas de la aparición de este defecto, y cómo proceder a eliminarlo.

La piel de naranja aparece principalmente por un problema de estiramiento o nivelación de la pintura durante la aplicación, creando una superficie irregular.

Una de las principales causas tiene que ver con una excesiva carga de material sobre la superficie. Si además, la distancia de aplicación de la pistola con respecto a la pieza es mayor de la recomendada, el defecto se acentuará, dando lugar a una superficie no uniforme.

La regulación de los equipos de aplicación tiene una especial incidencia en este defecto. Con el fin de realizar un correcto pulverizado, debemos regular la pistola en base a las indicaciones de la ficha técnica, en términos de presión, abanico y caudal de producto.

Adaptar los disolventes y catalizadores en función de su velocidad de secado, nos ayudará a evitar este problema, sobre todo con temperaturas ambientales altas. Además, la viscosidad de la mezcla puede influir en la aparición de la piel de naranja. Para esta razón, nos ayudaremos de diluyentes de alta calidad con los que aumentar ligeramente la dilución de la mezcla y así rebajar su viscosidad, favoreciendo la obtención de una capa de pintura más estirada y uniforme.

Cómo hayamos preparado y trabajado las capas de fondo, a través de un correcto lijado, respetando en todo momento los tiempos de secado estipulados por el fabricante, nos ayudará a obtener una superficie libre de defecto.

Veamos ahora cómo solucionar este problema. Si el defecto obtenido es superficial, procederemos a lijar la superficie con papel abrasivo P1500. Posteriormente la afinamos con una lija P3000, eliminando posibles marcas de lijado. Desengrasamos y limpiamos la pieza del polvo generado por el lijado. Finalmente pulimos y abrillantamos la superficie con una máquina pulidora, valorando el resultado final obtenido.

En el caso de que el defecto sea más acusado, no nos quedará más remedio que proceder a realizar una reparación completa, lijando la superficie hasta llegar a la capa libre de defecto, y aplicando la pintura de aparejo, el color y el barniz final.

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