Neumáticos | Cómo son unos neumáticos "saludables", según Continental

Defiende la importancia de hacer un ‘chequeo médico’ al neumático una vez al mes.

Cómo son unos neumáticos "saludables", según Continental Cómo son unos neumáticos "saludables", según Continental
Cómo son unos neumáticos "saludables", según Continental

Con la llegada de las lluvias Continental ha puesto de relieve la importancia de circular con neumáticos "saludables". Por ello, según el fabricante, es fundamental someterles a un “chequeo médico’ periódico. Así, recomienda revisar su estado al menos una vez al mes y siempre antes de iniciar un viaje.

Los neumáticos, recuerda la marca, están compuestos de materiales procedentes del árbol de caucho, son la parte más 'orgánica' de nuestro vehículo y por lo tanto son más sensibles al deterioro por el uso. "Un mal mantenimiento de los neumáticos acaba pasando factura a su “salud” y prestaciones", señala.

De este modo, el fabricante da las claves a los usuarios para conservar unos neumáticos “saludables” y evitar los síntomas principales:

1. Presión incorrecta. "Mantener la presión correcta ayuda a que el neumático se mantenga saludable", afirma Continental. "Circular con una presión inferior a la recomendada reduce la estabilidad, aumenta el peligro de pérdida repentina de aire y el consumo de combustible". Por su parte, una presión excesiva provoca un desgaste prematuro por el centro, reduciendo su vida útil. Además, al reducirse la superficie de contacto se puede producir una pérdida de adherencia o una mayor incidencia de impactos de objetos ajenos".

2. Cristalización. Este síntoma indica que la cubierta no tiene “buena salud”. Los neumáticos se cristalizan en vehículos "que pasan mucho tiempo a la intemperie, sobre todo por altas temperaturas, por el envejecimiento por edad y aquellos que reciban mucha radiación solar". En estas circunstancias Continental recomienda evitar que los neumáticos reciban mucha radiación solar, se expongan a temperaturas extremas (sobre todo altas temperaturas) y evitar el uso de neumáticos con más de 10 años.

3. Desgaste excesivo. "Un neumático desgastado pierde adherencia, sobre todo en suelo mojado", apunta el fabricante que recuerda que la normativa establece que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura no debe ser inferior a 1,6 mm aunque, para un mayor agarre y seguridad, Continental recomienda no utilizar un neumático desgastado con una profundidad del dibujo inferior a los 3 mm, "especialmente con condiciones meteorológicas adversas ya que, con el suelo mojado".

4. Bultos, cortes, roces, bordillazos. En caso de que el neumático presente alguna de estas anomalías, "se debería visitar un especialista para que los revise y evalúe los daños, y si procede, realizar su sustitución. Para alargar la vida útil de los neumáticos hay que evitar golpes pronunciados. Es de vital importancia no intentar reparar los neumáticos con estas u otras anomalías", recuerdan desde la marca.

5. La edad. Los neumáticos, concluye Continental, se deterioran con el paso del tiempo y pierden prestaciones por lo que, "aunque no tienen fecha de caducidad, se aconseja cambiarlos cuando pasan 10 años desde su fecha de fabricación, aunque no se hayan utilizado o visualmente no estén en mal estado".

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