Con capacidad para otorgar formación a más de 5.000 alumnos al año, Tecnio acaba de abrir sus puertas hace unas semanas en Alcorcón (Madrid) con la vitola de ser el mayor centro de formación en oficios de toda Europa. Soldadura, electricidad, climatización, energías renovables... Son algunas de las profesiones que aprenden los alumnos de este innovador recinto, dedicado a formación técnica avanzada y que, por supuesto, también ha otorgado su debida relevancia a la posventa, pues también existe formación en mecánica. Sin duda, su llegada supone una ayuda más en la búsqueda de ese maná anhelado que para el sector se ha convertido encontrar mano de obra con experiencia que pueda paliar la falta de profesionales.
Y es que el relevo generacional es ahora mismo el gran problema a largo plazo para la posventa. En Tecnio, se busca acabar con ese mantra de falta de interés entre los jóvenes por los talleres y la mecánica. Para ello, han trato de "acortar la distancia entre lo que se estudia y lo que luego exige y entraña el día a día en el taller", explican desde la propia empresa formadora. La vía para solventar este hándicap tiene dos itinerarios formativos: los cursos TMVG0109 y TMVG0409.
Ambos trazan un recorrido pensado para que el alumno avance desde una base inicial hasta una preparación técnica mucho más consistente. "El objetivo no es únicamente que aprenda el nombre de los componentes de un vehículo o que memorice procedimientos, sino que sea capaz de intervenir sobre el vehículo, comprender lo que está haciendo y adquirir hábitos de trabajo propios de un entorno profesional real, para que cuando llegue de verdad a uno, sepa resolver", argumentan desde Tecnio, antes de desmenuzar ambos ciclos formativos:
- Certificado TMVG0109: Se plantea como una vía de entrada al sector para alumnos que parten de un nivel básico o incluso sin experiencia previa. Su cometido principal es asentar los fundamentos del trabajo propios de un taller de electromecánica: familiarizar al alumno con el entorno, con las herramientas, con la seguridad, con las operaciones de mantenimiento más habituales y con la lógica general de funcionamiento del vehículo.
- Certificado TMVG0409: Más complejo, porque eleva el nivel técnico y centra la formación en el mantenimiento del motor y de sus sistemas auxiliares. Al alumno no le basta con tareas elementales, puesto que comienza a trabajar con una mirada más técnica, debe entender con mayor profundidad el funcionamiento de motores gasolina y diésel, los sistemas de alimentación, lubricación, refrigeración y las primeras fases del diagnóstico de averías.
De este modo, los dos ciclos lectivos son "compatibles". "La simbiosis de ambos cursos genera un itinerario coherente: primero, se construye la base operativa y, a continuación, se desarrolla la capacidad técnica", recomiendan desde Tecnio, dejando claro que en ninguno de los dos se pretende "acumular teoría durante semanas para aplicarse al final". "Nuestra metodología está clara: toda explicación técnica va rodeada de demostraciones, prácticas supervisadas y repetición de procedimientos hasta que el alumno los aprehende con soltura", resaltan desde Tecnio.
El taller, hábitat en las fases de formación
Porque el taller es el eje central de la formación. "Aquí el alumno observa, trabaja, se equivoca, corrige y mejora en pleno lugar de trabajo, con situaciones muy parecidas a las que se medirá cuando esté sólo en un taller mecánico". Todo forma parte de un proceso de la base a la cumbre.
En una primera fase, las prácticas suelen centrarse en operaciones básicas de mantenimiento y en el conocimiento del entorno de trabajo, así, el alumno aprende a preparar su puesto, a utilizar correctamente las herramientas manuales y eléctricas, a identificar componentes y a realizar tareas como cambios de aceite y filtros, revisiones de niveles, sustitución de elementos de desgaste o comprobaciones visuales y funcionales sobre diferentes partes del coche. "Aunque estas tareas puedan parecer sencillas, son fundamentales, porque introducen hábitos de orden, seguridad y método, luego, ya conforme avanza la formación, las prácticas se vuelven más técnicas", reconoce desde el equipo de comunicación de Tecnio.
Así, ya en una segunda fase, el alumno participa en desmontajes y montajes de conjuntos mecánicos, interviene sobre frenos, ruedas, suspensión y elementos del motor, al tiempo que aprende a distinguir cada pieza por su función y por su relación con el resto del sistema. Lógicamente, en el caso del TMVG0409, la carga sobre motor y sistemas auxiliares cobra mucho más protagonismo: se realizan prácticas vinculadas al análisis del funcionamiento del motor, a los circuitos de lubricación y refrigeración, al sistema de admisión y escape, y a la comprobación de síntomas que pueden indicar una avería. También se trabaja en banco con componentes y subconjuntos, algo especialmente útil para que el alumno pueda observar con detenimiento piezas, mecanismos y uniones sin la dificultad adicional del montaje sobre el vehículo. Es decir, a modo de resumen, en este entorno se llevan a cabo tareas de desmontaje, limpieza, verificación, ajuste, preparación de piezas y mecanizado básico.

Tecnio confiere gran importancia a los contenidos prácticos, presentes desde el primer día.
Asimismo, otra parte destacada de las prácticas -tercera fase- tiene que ver con la electricidad básica del automóvil y la introducción al diagnóstico. Cada vez más en boga, el alumno realiza comprobaciones de continuidad y voltaje, aprende a identificar conexiones, a reconocer síntomas de fallos sencillos y a utilizar instrumental básico de medición y apoyo al diagnóstico. "No se busca sólo que sepa seguir una instrucción, sino que empiece a razonar técnicamente y a relacionar síntomas con posibles causas", rubrican desde Tecnio.
Al término de todo el proceso de evolución y crecimiento del alumno, desde este innovador centro de formación, subrayan que la calificación final no se limita a un postrero examen aislado: "El seguimiento del alumno se realiza de manera continua para poder valorar su evolución real a lo largo de todo el proceso formativo, esto permite observar no sólo si ha memorizado unos contenidos, sino si realmente es capaz de aplicarlos".
Una adecuada preparación para el procedimiento PEAC
No en vano, desde Tecnio dejan claro que, al contrario de lo que sucede con otras ramas de esta escuela de oficios, "por el momento, estos dos cursos no se están acreditando directamente como certificado oficial emitido por el propio centro". De hecho, frente a las promociones ya más asentadas en los últimos años de esas otras profesiones, en el caso de la mecánica, se está dando los primeros pasos coincidiendo con la inauguración del mastodóntico centro formativo de Alcorcón, por lo que por ahora es un proceso en ciernes, que comienza a dar sus primeros pasos.
No obstante, eso sí, la formación "sí tiene un valor estratégico muy relevante, porque prepara al alumno para poder acreditar posteriormente sus competencias profesionales a través del procedimiento PEAC, es decir, el procedimiento de evaluación y acreditación de competencias". Por tanto, "una vez finalizada la formación y cuando existan las convocatorias o vías correspondientes, el alumno podrá presentarse a un proceso oficial en el que se valoraran los conocimientos y las competencias profesionales que ha adquirido y, sin duda, haber cursado este itinerario le aporta una base técnica y practica mucho más sólida para afrontar ese proceso con garantías", defienden desde Tecnio.
Más de 3.000 metros cuadrados dedicados a la formación
En cuanto a qué y quién hay detrás de Tecnio, hay que señalar que es el centro de formación técnica avanzada de thePower Education, un grupo educativo con una trayectoria muy consolidada en el sector de la formación. Su hoja de ruta pasa por "inculcar experiencia, visión innovadora y una conexión muy directa con las necesidades reales de las empresas y del mercado laboral". Para dar una vuelta de tuerca a su proyecto, llega la apertura de este inmenso centro formativo en Alcorcón, con unas instalaciones de más de 3.000 metros cuadrados, en cuatro plantas, diseñadas para ofrecer una formación muy práctica y especializada".
Cada ciclo formativo suele constar de media con alrededor de unas 400, o incluso hasta 500, horas formativas. Todas ellas son impartidas por un personal docente que supera la veintena de profesionales, especializados en diferentes segmentos de la automoción y diversos oficios de toda la vida. Los resultados son "excelentes", así, según explica el CEO de Tecnio, Antón Adanero, "aunque nunca se puede asegurar ni garantizar en todos los casos, la media habla de un periodo de tan sólo dos a tres meses hasta que nuestros alumnos encuentran trabajo".

Alumnos y personal docente del nuevo centro de formación de Alcorcón, con capacidad para 5.000 alumnos.