"Faltan mecánicos, faltan chapistas, faltan pintores". Con esta rotundidad, abrió "Hora 14 Madrid", de SER Henares, el tiempo dedicado en su informativo para hablar de la situación actual de los talleres de posventa, en los que "preocupa el relevo generacional, porque los jóvenes ya no quieres ser mecánicos", avanza en el sumario del noticiario.
Así, el informativo pulsa la opinión de Aniceto Guzmán, presidente de Cetraa Madrid. "No es un problema nuevo, llevamos muchos años y es complicado encontrar personal, ya no digo cualificado, digo de cualquier tipo, por eso, muchos talleres se jubilan y no hay continuidad, tienen que cerrar", lamenta, sobre un problema "que está sucediendo en todos los sectores, aunque, en nuestro caso, con el agravante de que este oficio no se aprende en tres días, hay que echarle horas".
Sobre los talleres clandestinos, Guzmán también ofreció su punto de vista. "Cierran y a los dos o tres meses abren en otro sitio, así se tiran dando vueltas trabajando por toda la comunidad, las administraciones se defienden diciendo que se dan de alta, pero cuando, después, tienen que pagar, ya no recogen la documentación y desaparecen", relata sobre un modus operandi que "se repite sobre todo en los polígonos industriales o zonas más escondidas en el extrarradio". No en vano, reconoce que "en el portal de denuncias que tiene la asociación, hay entre 250 y 300 denuncias de este tipo de talleres fraudulentos".
Pero, hay quién va más lejos incluso. Es el caso de Víctor Alonso, gerente de Vilauto Sur, en el municipio madrileño de Parla. "Las redes sociales están haciendo mucho daño, los jóvenes no quieren trabajar, sólo quieren ser influencer o tiktokeros, no quieren ni oír hablar de chapistas o mecánicos", argumenta. En su caso, ha recorrido todo el camino: desde la FP, pasó al taller como aprendiz y, desde 2007, al frente de su propio taller.
"Mucha teoría y poca práctica"
"Es un problema de motivación y de desconocimiento, porque se creen que aquí no se gana dinero, entonces, tenemos muchísimos problemas para encontrar profesionales jóvenes, porque vienen muchos aprendices, pero se cansan enseguida, en parte, se debe a la Formación Profesional, que les enseña mucha teórica, pero no la práctica, eso es lo que yo he hablado con algunos profesores que se debería formar: delante de un coche y con averías reales", sentencia.
Por otro lado, Alonso también se refirió al "daño que están haciendo los talleres clandestinos". "Claro que los hay, escuchas muchas veces a la gente decir que se lo ha hecho su vecino o un amigo, luego vienen aquí con averías más gordas, porque no se lo han hecho bien... Eso es competencia desleal", califica para terminar.
Santiago González, por su parte, es el encargado de VS Recar, sin salir de Parla. A su juicio, está claro dónde está el origen de este problema de falta profesionales. "El problema de la mano de obra es que no hay formación, se lo tienen que costear ellos y acaban abandonando, además, las propias empresas también tenemos algo de culpa, porque, tal y como está la administración, preferimos pagar un poquito más y contratar a un oficial antes que a un aprendiz en prácticas".
"Para lo que más necesitamos es para chapa y pintura", confiesa, dejando entrever una hoja de ruta que cada vez se repite más: "Los que son realmente buenos, se ponen como autónomos y trabajan a destajo y por coche, así, ganan mucho dinero, por eso, yo en cuanto doy con alguien un poco espabilado y que tienen ganas, no lo dudo, me le quedo sin dar rodeos", tiene muy claro.
Las quejas de los clientes
"El problema es que da igual el taller que elijas, en su mayoría, siempre hay mucha demora y, encima, está muy encarecido todo, por eso, no acabas de confiar nunca en único taller, al final, te comes el tiempo de espera y les tienes que pagar la reparación como si nada", afirma un cliente a pie de taller. Otro recordó cómo, tras "un accidente de tráfico en junio, estamos ya en septiembre y todavía no ha sido entregado arreglado". Una tercera afectada acudió al negocio de reparación "después de un percance". "Me dijeron que lo sentían, pero que, hasta por lo menos, octubre, no podían, ni siquiera, mirar qué le pasaba al vehículo", lamenta entre sorprendida e indignada.
"La formación, los grados medios, los tienen que costear ellos y no hay información, además, estamos viendo cómo hay más gente que termina su carrera profesional o se jubila, que la que está entrando nueva a las plantillas de los talleres", opina otro entrevistado a las puertas de un negocio de posventa.