En numerosas ocasiones, el conductor asocia seguridad a los sistemas electrónicos del vehículo o, incluso, a su propia experiencia al volante. Sin embargo, si hay una parte del vehículo que condiciona su comportamiento en cualquier desplazamiento, son los neumáticos. No obstante, para buena parte de los propietarios, siguen siendo uno de los componentes más desconocidos, a pesar de ser el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto. Pero es que, además, repercuten directamente en la frenada, el agarre, la estabilidad, el consumo y la capacidad de evacuar agua en condiciones de lluvia.
Por todos estos argumentos, es fundamental conocer sus características, elegir el tipo adecuado para cada uso y saber identificar el momento idóneo para llevar a cabo su sustitución. Cumplir estas premisas permite conducir con mayor criterio, anticipar riesgos y reforzar la seguridad en cada desplazamiento.
Así, la red de talleres Vulco ha querido enumerar cinco consejos que talleres y clientes deben seguir al pie de la letra para evitar averías, accidentes inesperados o una vida útil más corta del vehículo por culpa de un estado inadecuado de las cubiertas del vehículo:
- Elegir el neumático adecuado para cada necesidad: No todos los neumáticos ofrecen el mismo rendimiento en todas las condiciones. Así, la elección no será la misma en función del clima, el tipo de trayectos o el uso habitual del vehículo, existen soluciones diseñadas para responder mejor a cada situación. El conductor debe conocer bien las diferencias entre los neumáticos de verano y su óptimo rendimiento en temperaturas suaves y elevadas, y los neumáticos de invierno, desarrollados para unas condiciones muy específicas de bajas temperaturas y precipitaciones. También debe conocer la evolución de los neumáticos todo el tiempo, como el neumático Goodyear Vector All Seasons 4 presentado en 2026, que representa una alternativa versátil para muchos conductores que circulan durante todo el año por zonas con climatología variable. Los especialistas valora el uso real del vehículo, la zona por la que circula habitualmente y las prestaciones que necesita cada conductor.
- Ajustar la presión correcta: Uno de los aspectos más importantes y, al mismo tiempo, más descuidados es la presión de inflado. Circular con una presión inferior o superior a la recomendada modifica el comportamiento del vehículo, incrementa el desgaste irregular del neumático, aumenta el consumo de combustible y puede afectar a la capacidad de frenado y al agarre, especialmente sobre pavimento mojado. De ahí, la importancia de que, durante cada visita al taller, se revise periódicamente la presión de los neumáticos, siempre con los neumáticos en frío y siguiendo las especificaciones del fabricante del vehículo.
- Vigilar el desgaste permite anticiparse: El conductor debe saber cómo vigilar la profundidad del dibujo del neumático y conocer la función de los testigos de desgaste, ya que el dibujo es fundamental para evacuar el agua y mantener la adherencia. A medida que se desgasta, sus prestaciones disminuyen progresivamente, especialmente en condiciones de lluvia, por lo que conviene adaptar la conducción al estado real del neumático. Además del dibujo, es importante prestar atención a posibles desgastes irregulares, cortes, deformaciones o daños provocados por golpes contra bordillos o baches, ya que pueden comprometer la seguridad incluso antes de alcanzar el límite legal de desgaste. Por eso, ante la menor duda, conviene acudir a un taller y revisar el estado del neumático y detectar un tiempo posibles anomalías antes de que puedan convertirse en un problema de seguridad.
- El mantenimiento mejora la conducción: Los neumáticos evolucionan con el paso de los kilómetros y también con el tiempo. Factores como la alineación de la dirección, el equilibrado de las ruedas o la correcta rotación de los neumáticos influyen directamente en su comportamiento y en su duración. Mantener estos aspectos bajo control no sólo mejora el confort de marcha, sino que permite conservar las prestaciones originales del neumático durante más tiempo.
- Asesoramiento profesional: Marca la diferencia. Cada conductor tiene unas necesidades distintas y no existe un neumático universal válido para todos los casos. El kilometraje anual, el tipo de vehículo, el clima o el uso predominante condicionan cuál es la opción más adecuada. El asesoramiento de profesionales especializados resulta fundamental para elegir correctamente, realizar un mantenimiento preventivo y determinar el momento óptimo para la sustitución los neumáticos. Ese acompañamiento del taller se debe efectuar desde la elección del producto más adecuado hasta el mantenimiento preventivo, la revisión de las presiones y del desgaste, y la elección del momento óptimo para sustituirlo.