Solo había entrado a dormir y no para robar. Esa fue la insólita excusa que puso ante el juzgado un hombre que ha sido condenado a ocho meses de prisión por el juzgado de lo Penal por robar en un taller mecánico en Jumilla (Murcia). En su alegato ante la Audiencia Provincial sostiene que no tenía intención de sustraer objetos, pese a que las pruebas presentadas en el juicio demuestran lo contrario.
En concreto, se consideran hechos probados que en enero de 2025, el acusado accedió al taller de madrugada tras romper la valla y comenzó a rebuscar dentro de un coche en busca de objetos de valor. Las imágenes captadas por las cámaras de vigilancia resultaron cruciales para la sentencia, ya que mostraron que la intención del acusado era sustraer objetos, no dormir. A pesar de que no logró apoderarse de nada debido a que la alarma se activó, la evidencia visual fue determinante para desmentir su versión de los hechos.
Por ello, la Audiencia no ha dado credibilidad a su afirmación y confirma la condena, desestimando el recurso del acusado. Además, el tribunal también rechaza la alegación de una identificación incorrecta por parte del acusado, ya que su abogado admitió que sí había entrado en el taller, aunque argumentó que su intención era únicamente dormir. Esta contradicción entre la defensa y el acusado debilitó su caso y reforzó la decisión de la Audiencia Provincial.