Mewa, proveedor de textiles para talleres y otras empresas, ofrece una limpieza sostenible de las piezas de maquinaria impregnadas de aceite, herramientas sucias o componentes cubiertos de grasa que forman parte del día a día de los talleres.
A este respecto, recuerda que, en numerosas empresas industriales se utilizan lavapiezas a base de disolventes que a menudo contienen compuestos orgánicos volátiles (COV). "Estos pueden afectar considerablemente a la calidad del aire en naves de producción y talleres. Por ello, de acuerdo con la normativa de la UE, las empresas deben limitar el uso de sustancias que contengan COV. Además, a altas temperaturas o en caso de incendio, los COV pueden aumentar los riesgos para la seguridad de los trabajadores y las instalaciones", subraya la empresa.
Frente a los limpiadores en frío convencionales, los sistemas de Mewa prescinden de sustancias perjudiciales para el medio ambiente y la salud. Funcionan con un líquido de limpieza de base acuosa. Los microorganismos naturales que contiene degradan de forma continua los aceites, grasas y lubricantes introducidos en el sistema, a una temperatura de limpieza de hasta 40°C.
Gracias a este proceso biológico, el líquido mantiene su eficacia durante mucho tiempo y puede utilizarse durante un periodo considerablemente más prolongado que los líquidos convencionales con disolventes. Esto ahorra recursos y reduce el consumo de productos químicos de limpieza.
El líquido de limpieza combina agentes desengrasantes y microorganismos naturales y cuenta con certificación C1 conforme a las directrices para la producción de alimentos. Por ello, el lavapiezas también puede utilizarse en áreas técnicas de empresas alimentarias, por ejemplo, para trabajos de mantenimiento y conservación. Sin embargo, el sistema muestra sus principales ventajas allí donde es necesario limpiar regularmente herramientas, componentes o elementos de maquinaria muy sucios, por ejemplo, en talleres.
Los especialistas de Mewa no solo se encargan de la instalación del lavapiezas y de la formación de los empleados, sino también del mantenimiento periódico del equipo. Esto incluye, entre otras tareas, la reposición del líquido de limpieza, la sustitución de filtros y piezas de desgaste, así como la limpieza del sistema.