Electromecánica | Claves para buscar fallos que provocan ruidos en el compresor

Soportes, puntos de fijación, mangueras, tubos o poleas son algunos de los elementos que pueden ocasionar estos sonidos.

Se deben comprobar soportes y puntos de fijación para ver que no existen roturas o grietas Se deben comprobar soportes y puntos de fijación para ver que no existen roturas o grietas
Se deben comprobar soportes y puntos de fijación para ver que no existen roturas o grietas

Cuando un vehículo acude al taller con ruidos que no son habituales en el compresor, los profesionales deben dar una serie de pasos antes de sustituir este elemento.

Para ello, Hella publica un post en el que especifica que hay que tener en cuenta en este proceso. Así, en primer lugar, es necesario comprobar todos los soportes y puntos de fijación para verificar que no existan roturas o grietas o por si falta algún perno o tuerca.

Además, los técnicos deben fijarse en si los ruidos cambian al hacer fuerza con una palanca de montaje. En el caso de que así sea, no será el compresor la raíz del problema.

También deben tenerse en cuenta las mangueras y los tubos, verificando si las vibraciones del motor llegan hasta el interior del vehículo y si al sujetarlos con la mano cambian o desaparecen.

La correa trapezoidal, los dispositivos tensores, los rodillos guía, la polea libre del alternador y las poleas son otros elementos que se deben mirar si funcionan correctamente. En el caso de que las tolerancias sean excesivas porque los recambios estén muy desgastados, pueden producirse ruidos.

Otro de los motivos que lleven a este problema es una presión excesiva debido a que la conexión del servicio esté obstruida en la instalación. Para diagnosticar esta avería, Hella recomienda medir la temperatura del condensador.

Asimismo, si hay mucho gas refrigerante o está sucio, también genera una alta presión y ruidos. Lo mismo ocurre con refrigerantes que tienen una cantidad muy elevada de gases no condensables.

El artículo señala que el condensador puede ser la causa de algunos ruidos poco habituales. Cuando no le llega suficiente aire, el gas refrigerante no puede condensarse de forma adecuada y sube la presión demasiado, provocando ruidos anormales.

Para localizar este problema, es conveniente examinar si los ventiladores propulsan suficiente aire a través del condensador y si las láminas del condensador y el radiador están sucias.

Por último, la enseña recuerda que estos sonidos extraños pueden ser consecuencia de la suciedad que tenga la válvula de expansión de mariposa. De esta forma, el flujo del refrigerante se reduce y provoca una alta presión.

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