Electromecánica | Para qué se utiliza una llave dinamométrica

En el mercado existen varios tipos: de salto, de reloj y digitales, que son cada vez más frecuentes.

Estas herramientas se utilizan para asegurarse de que se aprieta una pieza en su justa medida Estas herramientas se utilizan para asegurarse de que se aprieta una pieza en su justa medida
Estas herramientas se utilizan para asegurarse de que se aprieta una pieza en su justa medida

Los fijadores de roscas son unos productos que evitan que se aflojen estos elementos en el coche. Pero existen otras herramientas que contribuyen a la eficacia de esta fijaciones, como es el caso de la llave dinamométrica, parecida a una de carraca común, aunque se diferencian en que la primera puede ajustar el par de apriete.

Basada en el sistema de par de fuerzas (aplica dos fuerzas paralelas e iguales entre sí sobre un elemento, permitiendo su rotación o torsión, en el caso de otros materiales), esta tiene dos partes: el mango y la cabeza.

Normalmente se utiliza para asegurarse de que se aprieta una pieza en su justa medida, es decir, entre los valores recomendados por el fabricante y, así, saber que el técnico no se pasa ni se queda corto al apretar, por ejemplo, un tornillo, tal y como señala Loctite en un artículo que publica en su blog.

Para ello, se debe determinar un par de fuerzas en la llave y al llegar a ese punto, el seguro salta y se evita que una tuerca, por ejemplo, se apriete más. Este par de apriete se mide en newtons/metro (nm).

No obstante, los profesionales de Loctite recomiendan utilizar primero una llave normal y, a continuación, poner el grado justo de apriete con la dinamométrica, que, además, solo se emplea para apretar tornillos y nunca para aflojarlos.

Por otro lado, el post indica que hay varios tipos de estas llaves. Están las de salto, que son las más habituales y funcionan con un nonio, que se ajusta para que la llave pierda tensión al alcanzar el apriete seleccionado. Con ello, el mecanismo salta y la llave deja de apretar.

También existen las digitales, cada vez más frecuentes, ya que permiten hacer mediciones electrónicamente. Además, avisan, mediante vibración o sonidos, el momento en que se ha llegado al par de apriete adecuado. Similares a estas son las de reloj, aunque en versión analógica, ya que la medición se hace con una aguja móvil que se desplaza en una esfera de reloj.

Finalmente, el artículo recuerda que estas llaves dinamométricas se pueden descalibrar si reciben golpes, por lo que es conveniente tratarlas con cuidado y tenerlas bien guardadas para que no pierdan su eficacia.

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