Electromecánica | Cómo almacenar el aceite de motor en el taller

Buscar una ubicación limpia y ventilada o comprar sólo lo necesario, entre las cosas a tener en cuenta.

Almacenar bien el aceite permite ofrecer un producto de garantías al cliente. Almacenar bien el aceite permite ofrecer un producto de garantías al cliente.
Almacenar bien el aceite permite ofrecer un producto de garantías al cliente.

El lubricante de motor requiere unas condiciones de almacenamiento determinadas una vez que llega al taller. Entre otras razones, resulta que la humedad del aire puede penetrar en el aceite y estropearlo, ya que los lubricantes tienen la 'manía' de absorber agua: aunque sea en pequeñas cantidades, se acumula poco a poco y puede hacer que, a la larga, se alteren sus propiedades. Sucede algo parecido con otros productos químicos como el líquido de frenos.

Lo que acabamos de contar sirve para explicar por qué el aceite de motor no debe pasar más tiempo del necesario en las instalaciones de tu establecimiento. De hecho, si te dedicas a cambiar el aceite a vehículos, tienes que estar seguro de que empleas un producto en perfectas condiciones. Además, debes tener en cuenta que el espacio dentro del establecimiento no suele sobrar, por lo que acumular aceite que no usas durante mucho tiempo no tiene sentido.

Precisamente, dada la importancia de este tema, Total ha dedicado un post en su blog en el que ofrece algunos consejos sobre un almacenamiento adecuado y una buena gestión del aceite de motor con el que pretende aportar "importantes ventajas" al taller:

Dar cobijo al aceite: La marca de lubricantes recomienda que siempre se deben almacenar los envases (latas o bidones) en el interior, nunca en el exterior. La zona ha de estar bien iluminada y debe permitir el acceso del personal sin riesgos. También se requiere una buena ventilación, así como que el suelo sea impermeable y fácil de limpiar.

Mantener la zona bien limpia: esto es especialmente importante, para que los productos, una vez abiertos, no se contaminen, según Total. "En un envase abierto siempre entra el aire, que puede estar cargado de suciedad", señala en el artículo.

Comprar lo necesario: "Siempre debes tener en cuenta qué tipo de productos empleas en tu taller y con qué espacio cuentas. Debes adquirir los productos en función del consumo de tu establecimiento y del tiempo que van a estar almacenados". De esta manera, recomienda la marca de aceites, "no acumularás stocks grandes de lubricantes que no tienen rotación y, por tanto no son rentables". Total también advierte de que se debe evitar el uso de algunos productos que llevan tiempo "criando telarañas". Lo normal es que un producto lubricante "no pase más de tres años almacenado si está bien cerrado".

Estudiar las necesidades del taller: "Si evalúas bien los productos que compras, los que almacenas y los que realmente usas, podrás tener en cuenta parámetros como el tiempo que llevan en stock, que ayudan a optimizar los pedidos. También evitarás encontrarte con lubricantes repetidos, es decir, que cumplan con las mismas normas, pero que son adquiridos a varios proveedores. Así reducirás el riesgo de errores y el coste del almacenamiento", argumentan desde Total.

Evaluar el sistema de almacenamiento: "Si tienes cubas, asegúrate de que están hechas con materiales que no puedan ser atacados por los productos que van a contener. En el caso de los bidones de aceite, se puede almacenar sobre los propios palés en que han sido transportados, teniendo en cuenta las alturas máximas para que los bidones no se chafen y lleguen a romperse, sin olvidar contemplar las medidas de seguridad adecuadas". Además, "si empleas estanterías, recomiendan desde la marca, situar los bidones "en posición horizontal, con las dos bocas del bidón paralelas al suelo".

Marcar los productos almacenados: "Ten en cuenta que las etiquetas se pueden degradar por la presencia de manchas o el paso del tiempo. Conviene tener claras las posiciones de los distintos productos en el almacén para evitar errores e identificar fácilmente el tipo de lubricante de que se trata -es decir, el nombre y las características del producto- mediante fichas plastificadas. Si es necesario, se debe adjuntar la ficha de seguridad correspondiente", aconsejan desde Total.

Cuidado con los materiales usados para trasvasar productos: El artículo también pone el acento en la importancia de una manipulación segura del aceite lubricante. "Estamos hablando de pequeños bidones de llenado, bombas de engrase y otras herramientas que se suelen utilizar en el taller. Debes mantenerlos con la máxima limpieza para evitar contaminaciones por cruce de aceites. Si identificas claramente qué tipo de aceite utilizas con cada elemento, te resultará mucho más fácil evitar esas mezclas no deseadas que pueden llevar a una avería", concluye.

Por último, recuerda Total, "no olvides nunca que una avería puede estar ligada a un mal almacenamiento del lubricante. También debes tener en cuenta que utilizas siempre aceites de motor con una buena calidad y adecuados al motor del vehículo que vas a atender en cada momento".

Si quieres consultar más contenidos sobre la lubricación de los vehículos, encontrarás más información en el blog de Total.

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