Chapa y pintura | ¿Es rentable reparar un coche de aluminio?

Los talleres necesitan invertir en herramienta específica e invertir más tiempo en las operaciones, lo que dispara los precios.

¿Es rentable reparar un coche de aluminio? ¿Es rentable reparar un coche de aluminio?
¿Es rentable reparar un coche de aluminio?

La incorporación, cada vez mayor, de elementos de seguridad y confort en los vehículos, hace que aumente su peso. Para contrarrestarlo, los fabricantes están apostando por nuevos materiales, como el aluminio.

Ejemplo de ello es Tesla. Y si bien es cierto que el aluminio es más ligero, es resistente a la corrosión y las marcas lo venden como un sello de calidad, de cara a afrontar una reparación en el taller, presenta ciertas desventajas que cuestionan la rentabilidad que puede obtener el negocio.

Con la intención de arrojar luz a este asunto, Loctite ha publicado un artículo en el que explica las claves que tener en cuenta cuando llega un coche de aluminio al taller para reparar.

Una de las primeras cuestiones que aborda el post es si es más caro de reparar un coche de aluminio que uno de metal o aleación. Y la respuesta es “un sí rotundo”.

Los motivos son varios. En primer lugar, los costes de fabricación son mayores, porque el aluminio, por sí, es más caro que el acero y al mismo tiempo es menos resistente, por lo que se necesitan piezas más gruesas para conseguir la misma resistencia a los impactos.

En segundo lugar, la reparación del aluminio es más compleja y requiere herramientas específicas. Es decir, que el taller debe invertir en equipos y en tiempo de trabajo, por lo que se incrementa el precio por hora.

Por otro lado, en caso de no tener personal cualificado para trabajar sobre carrocerías de aluminio, habrá que pedir las piezas especiales de fábrica o enviar los coches a centros oficiales en el extranjero, lo que dispararía el coste de reparación.

Según Loctite, la polémica que rodea las reparaciones de coches de aluminio surge a raíz de los testimonios de diversos usuarios de Tesla Model S, que aseguran haber gastado alrededor de 5.000 € por reparar pequeños rayones o abolladuras.

Un golpe frontal puede suponer un desembolso de 30.000 euros y hay más. Algunos talleres han tenido que gastar 80.000 euros para adaptarse a los estándares de Tesla.

Dada que la inversión es considerable, se ven en la obligación de cobrar sumas muy elevadas por piezas básicas. Por ejemplo, un tubo de aluminio para sellado de juntas de Tesla, alcanza los 80 €. 

Por lo tanto, aunque el aluminio sea una opción interesante para la eficiencia de los vehículos, el peaje que usuarios y talleres es como para tenerlo en cuenta.

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