José Manuel Penas

| Productos finos del baratillo | -

La palabra "outlet" es uno de los anglicismos más extendidos en los últimos años. Los vehículos nuevos hasta ahora habían escapado al poder mágico de la palabrita. Ya está aquí.

Un concepto importante en este post es el de stock de automóviles. Los fabricantes poseen miles de estos  inmovilizados ya fabricados pero sin salida a corto plazo y sin comprador en el horizonte. Para resolver este problema han unido dos palabras: outlet y stock. De su unión nace el baratillo.

 

Para solucionar este problema logístico, los principales fabricante de automóviles han enfocado sus miradas codiciosas hacia la red y han aplicado este sencillo silogismo:

 

Si A entonces B, si B entonces C, A es C. Lo que es lo mismo: "Si el excedente estocado se puede definir como outlet si el mayor crecimiento de ventas de outlet está en la red, el mejor sistema para eliminar el excedente estocado es la red".

 

Conclusión: vender el excedente de fabricación en la red; crear portales de venta y ofrecer a bajos precios los vehículos sobrantes, los que llevan tiempo almacenado o la espera de comprador. Eureka!!! Y con descuentos del 15 al 40% con respecto al precio de tarifa. Eliminando la cadena de valor. La venta se hará de fabricante a cliente. Eureka otra vez!!!

 

En sólo dos años se ha pasado de 2 a 8 portales especializados en este tipo de venta y todos son de fabricantes de automóviles (ya lo han hecho Alfa Romeo, Fiat, Kia, Lancia, Mazda, Renault y, en Estados Unidos, Chrysler, Jeep y Dodge) compitiendo directamente con las redes de talleres oficiales y concesionarios. Si el sector de la venta de vehículos nuevos estaba tocada, esto promete, si no hundirlo, sí herirlo de muerte.

 

A esto hay que añadirle la receptividad que el consumidor demuestra hacia la venta on-line. Además, el trece por ciento de los consumidores estaría dispuesto a comprar un coche en un sitio web de venta independiente del fabricante, según el estudio realizado por  'Cars Online 2002'.

 

Se aproxima un horizonte nuevo. Si la aparición del barco de vapor acabó con el transporte a vela en la segunda mitad del siglo XIX, quizás la venta on line de vehículos acabara reduciendo a menos del 50% los concesionarios de automóviles.


Aquellas redes de talleres, oficiales, libres o independientes que estén trabajando en ofrecer una calidad de servicio a un precio justo y hayan enfocado su crecimiento parejo a los ejes de calidad de servicio, atención satisfactoria del cliente y adecuación a las nuevas tecnologías podrán mejorar y aumentar sus beneficios, sufrir menos.

 

Pero hay de aquellos que se encuentren  dormidos. Si sólo se han quejado de la crisis o no han mejorado estos aspectos y además no han invertido en mejorar su negocio, van a tener motivos fundados de queja. Llegarán momentos amargos no muy lejanos.


Este  movimiento afectará al sector de la reposición del automóvil a mi juicio de  esta manera. A menor ventas de automóviles en los concesionarios, menos concesionarios. Los que queden venderán menos coches, luego buscaran más mantenimiento. Al buscar más mantenimiento intentarán competir con una mejor relación calidad-precio que los talleres libres.

 

Para sobrevivir bajaran el precio de los neumáticos, las revisiones y el mantenimiento en general.

 

Y aumentará como consecuencia la oferta de mantenimiento en este tipo de talleres. ¿Corremos el riesgo de que con el tiempo estemos ofreciendo todos productos finos de baratillo en el  mantenimiento también? ¿Esto producirá una reducción de márgenes y una mayor inversión en comunicación y márketing ?
 

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