defensor_del_taller_Angel_palacios Angel Palacios

| Menos ingresos de las aseguradoras, más presión para los talleres | -

La facturación del seguro del automóvil cayó el 2,3% en 2011 (11.271 millones de euros en primas). En el primer trimestre de 2012, el negocio no dio síntomas de mejoría, al acumular un descenso del 4,48% respecto a enero-marzo de 2010. Datos que no auguran tranquilidad para las relaciones comerciales entre las compañías aseguradoras y los talleres encargados de la reparación de los siniestros cubiertos por esas pólizas de seguros.

Los ingresos de las empresas aseguradoras por su actividad en el ramo de autos acumulan cuatro años consecutivos de bajadas. Como tantos otros sectores, cosas de la crisis general que sufrimos. El descenso del parque automovilístico, el aumento del porcentaje de vehículos que circulan sin seguro y la guerra de precios entre las propias compañías explican la caída. Para evitar descensos de rentabilidad, toca reducir gastos. Y, no nos engañemos, ante el elevado importe de los daños materiales en las reparaciones pagadas por las aseguradoras (4.000 millones de euros en 2011), la reducción de esa factura es objetivo primordial. Malo para los talleres.

Malo, porque no hay que ser un lince para prever más presión de las compañías hacia las empresas de reparación. Que si compra (presentada como una sugerencia) el recambio dónde yo te diga (y el que yo te diga, claro), que si a ver si bajas unos euros el precio/hora de la mano de obra por reparar los coches de mis asegurados, que si estiras el descuento final en factura por ser concertado, que si..., etc., etc. Todo, por reducir el coste medio por siniestro, el parámetro que manejan todas las aseguradoras para hacer sus cálculos y su gestión de gastos en relación a la cobertura de los siniestros de los vehículos de sus asegurados.

Menos accidentes

Los costes de las aseguradoras se reducen también con el descenso de la siniestralidad. Es indudable que los vehículos se usan menos y el riesgo de golpe/accidente ha descendido. También imputable a la crisis, obviamente. En 2011, se registraron 1,9 millones de accidentes leves de tráfico, los que en el argot denominamos “golpes de chapa”. Yo siempre digo, cuando soy testigo en la carretera de alguno de estos sucesos, aquello de “bueno para el taller”. En realidad son los coches que se reparan, los que dan negocio al taller y a sus proveedores. Fuera de esta tipología de intervenciones, el descenso de la actividad en los talleres de chapa y pintura está siendo especialmente perceptible e intenso en el primer trimestre de año.

Con esta situación, habrá que estar más atento que nunca a la relación entre talleres y aseguradoras. De momento, parece haber resucitado el Foro de Talleres, con las asociaciones Cetraa, Faconauto, Conepa y Ganvam, cuyos representantes dejaron aparcadas rencillas bastante recientes para reunirse con la directora general de Seguros. Aprovecharían supongo la ocasión, con los límites que marcan el protocolo y las buenas formas, para advertir a la Administración sobre lo inapropiado e injusto que resulta que los talleres se vean afectados (para mal) por la disminución de ingresos de las aseguradoras.

Sobre el autor

Periodista y licenciado en CC. de la Información, Angel Palacios lleva ligado al sector de la Posventa de Automoción desde 1991. Tras una larga etapa en la revista Nuestros Talleres, es cofundador de Infocap / infotaller (2007).

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